Convierte una pregunta que se repite en una decisión probada, comunicada a tu equipo y medida durante siete días. Sin reuniones. Sin llamadas. Sin consultoría.
Si el proveedor está homologado y evita una parada.
Hasta 500 €. Anótalo en el canal indicado.
Proveedor no homologado o cliente estratégico.
Ya has visto el número: lo que te cuesta al año ser el cuello de botella. Ese coste no baja con otro informe ni trabajando más horas. Baja cuando una decisión deja de necesitarte. Empecemos por la que más te interrumpe.
En una entrevista guiada de unos doce minutos eliges una decisión y cuentas dos casos reales. El motor la convierte en una tarjeta lista —con su semáforo, sus límites, su sustituto y su mensaje para el equipo— más un plan para ponerla en marcha.
Quién decide, qué información mínima necesita, el semáforo verde / ámbar / rojo, los límites, las excepciones, quién sustituye al responsable y en cuánto tiempo hay que decidir.
Caso normal, caso límite, información incompleta, cliente prioritario, ausencia del responsable y conflicto de prioridades. Los resuelves tú y quedan dentro de la tarjeta.
El mensaje listo para enviar, y un enlace con código QR para que quien decide la consulte cuando le pase el caso delante. Sin registro y sin contraseñas.
Siete días registrando las excepciones, comparación de antes y después, y la versión 2 de tu decisión generada con lo que haya pasado de verdad.
La que más vuelve a tu mesa. Si vienes del diagnóstico, ya te la traemos propuesta.
Dos casos reales tuyos, límites y excepciones. Se guarda solo: puedes dejarlo y volver.
La envías a tu equipo, se registran las excepciones siete días y sale su versión 2.
No es un documento teórico: es una herramienta de trabajo. Esto es lo que recibirías para una decisión como “compras urgentes”.
Alfonso García Muñoz · Ingeniería de Organización Industrial · Lean Six Sigma
El Motor de Criterio Operativo aplica a la dirección las mismas herramientas que ordenaron la fábrica: Lean, Six Sigma, OEE, VSM. Lo que en planta sirve para que el flujo no dependa de una persona, aquí sirve para que las decisiones no dependan de ti. Sin reuniones, sin consultoría clásica: un sistema asíncrono que produce reglas, no diapositivas.
Garantía sin riesgo. Si completas el formulario y el sistema no genera una tarjeta utilizable, te devolvemos el dinero. No te prometemos que bajen tus interrupciones: eso depende de que la actives con tu equipo.
Entre doce y dieciocho minutos. Se guarda solo según respondes, así que puedes dejarlo a medias y retomarlo con tu enlace.
No. Lo respondes tú solo. Al final recibes el mensaje redactado para enviárselo y un enlace que pueden consultar cuando les toque decidir.
ChatGPT redacta. Aquí la decisión se selecciona desde tu diagnóstico, se valida contra contradicciones, se prueba en seis escenarios, se activa con tu equipo, se mide durante siete días y se versiona. Lo que compras no es el texto: es el circuito cerrado.
Ninguno sensible. No se piden nombres de clientes ni datos de tus empleados: se trabaja con roles y con casos descritos por ti.
Un área entera, con sus ocho a doce decisiones conectadas, es Área que Decide. Aquí no hay consultoría, ni llamadas, ni revisión humana: el sistema trabaja solo.
Cada semana que esperas, la factura vuelve a cobrarse. Un rato hoy y esa pregunta deja de llegar a ti.
Sacar una decisión de mi mesa — 39 € →Usamos cookies de analítica para entender cómo se usa la web y mejorarla. Puedes aceptarlas o rechazarlas. Más información.